
Un infinito anhelo
en mi interior despierta;
un inmenso horizonte
sobre la mar revuelta,
bajo un cielo de plata
y de lágrimas llenas.
Un anhelo infinito
y de infinitas sendas
que le dieron camino
a ánimas descontentas;
sendas por las que sigo
el fluir de sus huellas.
Aguantando mi vientre
una energía incierta,
aguantando mi pecho
una tremenda fuerza;
algún lugar del aire
aguarda mi respuesta.
Al despertar, respiro
incertidumbre eterna;
al soñar, sin querer,
perdido entre mareas
vago en el firmamento
a lejanas estrellas.
Ever_20
15-III-10
