Ya no me aguarda una gran esperanza
tras la esquina de alguna angosta calle
sucia y mal asfaltada,
de bohemia, como la luz o el aire;
Igual que la noche amarilla y clara
por la que salgo al encuentro de un nadie
y en busca de una nada
por la que valga la pena ser alguien;
Bajo edificios de viejas fachadas
que se ven a punto de derrumbarse
cuando ceda su planta
y no queden más diques que la aguanten.
¡Será que el frío vuelve a habitar mi alma;
lejana veo el alba que raye
a la noche cansada...!
Los coches vuelven a cruzar las calles.
El sol que asoma por las montañas
refleja una resaca de alacranes;
una gran esperanza
agoniza en las lindes de un valle.
Ever_20
1-
X-2010
X-2010