
Para mí, vivir no es respirar, sino escribir
y describir la luz de un rayo de sol latente,
insistir en inspirar a mi mente, elevarme
sobre las montañas, sobre la esfera terrestre
en un segundo, desde el presente hasta el mañana
y el ayer, como la pared de un pasado inerte
que ya no existe, es decir, que ya no me preocupa
su frenesí perdido tras la cúpula celeste,
que ya no ocupa espacio dentro de mi inmensa culpa
por estar vivo entre tanto cadáver, presente
siempre, siempre, dentro de un fin que no se termina,
con un "sin" y sin un "con" sorprendiéndome al Este
junto al alba amorosa, amante de tantas noches,
que siempre me abandona... un "adiós" desde el poniente
canta y desde el poniente ahonda un recuerdo fresco...
y llega el frío a mi alma, y llega al frío a mis dientes
y se hace "ayer" lo que era "ahora", y deja un hueco
la hiel que vomité, y mi melancolía vierte
miel a mis párpados, en forma de un sueño azul
y una luna grande, plena, de perla y sonriente;
y en algún universo paralelo, alguien ríe
y ama a otro alguien cómplice...soledad se convierte
en una errante visión que se cura en un beso...
y el antes, y el después, son un recuerdo reciente.
Ever20
1-V-11