sea plena, y no errante,
para hacer camino y dejar mis huellas
en la arena, imborrables
aunque perecederas
cuando pase algún otro caminante
y las pise para crear una senda
sin mirar atrás... siempre hacia adelante.
Andar y andar... mi existencia ¿Qué aporta
a una humanidad densa
en una realidad tensa, que cabe
en una posibilidad inmensa?
Yo me siento una tan ínfima parte
de esta infinitesimal marea...
lo que soy y seré- y antes
lo que fui- es destello que refleja
en la superficie del mar, y brota
la efímera presencia
en un eterno instante.
¿Y qué mi hazaña de vivir, mis letras,
mis hechos, mi sentir, la interferencia
de este anhelo asaltante
de ser, entre tanto enano, gigante
que alcanzó las cimas elevadas
de montañas rocosas...?
Caminar vagando por esta tierra
a veces inhóspita... mis pies arden
al tocarla, se agrietan
a cada paso que hacen
sin que ello les demore ni les pierda,
sin el temor a que alguien los rechace
por no ser lo que los demás quisieran
o mandasen... la tarde
anuncia un nuevo ocaso, la miseria
se apaga en la oscuridad donde laten
las tímidas estrellas
de mi vida que, aunque absurda, me importa.
Ever20
5-VI-2012
