domingo, 23 de marzo de 2014

EL PRINCIPIO DE LA BALANZA

Lo normal es perder. Ocurre en todas las facetas de la vida. Es lo que podríamos llamar como “principio de la equitatividad” u homeostasis; o para que todos podamos comprenderlo: “el principio de la balanza”.
Este famoso principio, conocido desde sus antiguas costumbres, dice que en esta vida, para que unos ganen, esencialmente necesario es que otros pierdan, en su más inevitable consecuencia. Y así se equilibra la balanza. De igual modo, faltará de un lado lo que redunde en el otro a partir de una lógica inversamente proporcional, que dará lugar, nuevamente, a ese necesario equilibrio. Podemos encontrar variados ejemplos en la cotidianeidad de nuestro mundo: mientras que desde África, a día de hoy, se acaba de extender hacia Europa una voz de alarma por la mortal hambruna que la invade (voz vestida en grito, y durante tanto tiempo ignorada, por cierto). En estos mismos países poderosos y actualmente “en crisis” la tasa de obesidad se convierte en un problema de salud  dentro de la preocupación del bienestar general… Hay muchos más, que dejo a la libre reflexión del lector; pero con esto podemos hacernos una idea sobre de lo que estamos hablando.
Pero como se puede ver, en ocasiones la asignación no es proporcionalmente cuantitativa, sino que como se puede ver, también entramos en consideraciones cualitativas y lo que se lleva a favor por uno se pierde en detrimento de tantos, o que del uno hace del todo lo que el todo sufre por la parte. Se complejiza la concepción homeostática de la balanza y un grano conlleva a una montaña en su misma estabilización.
Y otras veces el triunfo de algo conlleva la derrota masiva del resto de la masa como signo natural (esto puede verse materializado insuperablemente en el mundo del deporte) y es entonces cuando uno se da cuenta de que la vida no siempre se rige por este popular principio de la balanza, que su punto de estabilidad está, “de facto”, truncado y que, en realidad, el intuitivo principio de justicia no existe como premisa fundamental y que, lo normal, es perder.
Ever

28/07/2011