en un profundo bostezo del mar
nacido desde su profunda entraña,
ayúfame, cual un pájaro, a alzar
en cruz las alas, perder el contacto
de mis pies con el suelo y...¡A volar!
Ayuda, hermano viento, ayúdame
a despegar del verde pastizal
y mantenerme suspenso en el aire,
a sentirme gaviota en libertad
planeando sobre el incierto vacío
altiva y con coraje y...¡A volar!
Acómpáñame hermano, hermano viento
en este espacio que es una mitad
de camino entre la tierra y el cielo,
punto medio entre las nubes y el mar;
llena de plenitud a mis pulmones,
mi cabeza, mi pecho y...¡A volar!
Ever20
4-IX-2010

Hermoso! Es como un ruego, una plegaria.
ResponderEliminarSólo me queda decirte que con el espíritu somos grandes también, para volar...
Te felicito, y sigue siempre adelante con tus versos, no abandones por nada ni por nadie...