lunes, 15 de agosto de 2011

Una ventana.

Entre ambos, una ventana.

Te miraba. Me mirabas.

Como ayer, pero distinto:
sin mediar una palabra.

Como en el pasado, excepto
que ya no te importaba.

Te miraba. Me mirabas.

Como antes, sentada afuera.
Pero ya no me esperabas.

Tú desde fuera; yo, adentro;
un cristal nos separaba;

y una inmensa eternidad
que otra eternidad no salva.

Te miraba. Me mirabas.

Ever20
15-VII-2011