lunes, 15 de agosto de 2011

Una ventana.

Entre ambos, una ventana.

Te miraba. Me mirabas.

Como ayer, pero distinto:
sin mediar una palabra.

Como en el pasado, excepto
que ya no te importaba.

Te miraba. Me mirabas.

Como antes, sentada afuera.
Pero ya no me esperabas.

Tú desde fuera; yo, adentro;
un cristal nos separaba;

y una inmensa eternidad
que otra eternidad no salva.

Te miraba. Me mirabas.

Ever20
15-VII-2011

2 comentarios:

  1. Fantástico,amigo!
    Una preciosidad de poema.
    Me gustan las reiteraciones que usas y la imagen que simboliza la distancia entre dos seres.
    Felicito tu acierto poético.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
  2. Es un poema hermoso a la vez que infinitamente triste,tanto como esa,en apariencia,delgada distancia y sin embargo...
    De insalvable acercamiento.
    Un beso.

    ResponderEliminar