Esa mecha, que dicen ya extinguida,
permanece encendida más de un año
-y lo que le queda- mientras que sigan
alimentando el fuego
de nuestros espíritus indignados
que crecen como espigas
resistentes al surco del arado,
mientras la democracia sea un juego
que ni ellos valoren, y sea indigna
la mención de su propio nombre... luego
se admirarán del por qué nuestro enfado
cuando ni dios escucha nuestros ruegos
de justicia e igualdad como consigna.
Por una "democracia real" salgo
a la calle y protesto; protestamos
por un sistema social que detesto
por oler cada día más a rancio
sin nada que lo impida.
Pues nosotros ya no somos corderos,
tenemos una voz que ahora grita
y golpea como una coz el tímpano
deseando desvelar a tanto cerdo
en su mansión gorrina,
dentro de un país del nuestro lejano
que ni nos representa, ni queremos.
Nuestra juventud jamás se resigna
ni se resignará, por más que digan
las malas lenguas, llenas de veneno.
Por todo lo que implica
en nuestra batalla, no cederemos
ante el yugo opresor ni su mentira:
en este estado, no hay mayor pecado
que el hecho de permanecer callado.
Ever20
22-V-2012

Amén.
ResponderEliminarUn beso.