Laredo, pueblo; pueblo de los sueños,
un mudo testigo del horizonte
de playas, rías, marismas y bosques
guardados por un cielo ceniciento.
Desde su atalaya, guardián del norte
observa, firme, el paso de los tiempos,
arriban sus pescadores al puerto
de esta obsoleta ciudad de la corte.
¡Salve Laredo…! Tu orgullo pejino
se adhirió a mi piel, se adhirió a mi pecho
mucho más allá de lo que imagino;
¡Pesan de tu esencia tantos recuerdos…!
moja mi sangre tu sentimiento íntimo
-¡Oh, Laredo!- en mi corazón, inmenso.
un mudo testigo del horizonte
de playas, rías, marismas y bosques
guardados por un cielo ceniciento.
Desde su atalaya, guardián del norte
observa, firme, el paso de los tiempos,
arriban sus pescadores al puerto
de esta obsoleta ciudad de la corte.
¡Salve Laredo…! Tu orgullo pejino
se adhirió a mi piel, se adhirió a mi pecho
mucho más allá de lo que imagino;
¡Pesan de tu esencia tantos recuerdos…!
moja mi sangre tu sentimiento íntimo
-¡Oh, Laredo!- en mi corazón, inmenso.

Ever_20
2-Septiembre-09
2-Septiembre-09
No hay comentarios:
Publicar un comentario