viernes, 4 de mayo de 2012

Cada mañana
vuelve a llamar
la soledad
a mi ventana.

Me acerqué a ella, volví a mirar,
a asomarme, a ver si la encontraba
sentada en mi postigo, sentada
y acurrucada en cualquier lugar;

Quise, tras las vaguedades vanas
que bogan entre mi oscuridad
encontrarla, bajo el extenso mar
de mi circunstancia... y no vi nada.

Para atraparla y poderla ahorcar
(como a mí me ahogaba) entre las canas
de mis desvelos, para la sana
de este frío que hace tiritar.

Lejano a la realidad tirana
que me iba aplastando más y más,
logré perderme en la inmensidad
anhelando una voz cercana.

Volví a encontrar
dentro de mi alma,
entre mis sábanas,
la soledad.

Ever20
1-V-2012

1 comentario:

  1. "En mi ciudad las madrugadas son tan frías
    que hasta la soledad anda buscando compañía."

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